Empezaré diciendo que sigo sin saber lo que hacer con mi voto, ya que personalmente la opción más factible me parece tirar el papel a la basura o ni siquiera levantarme ese día de la cama, pero con eso de que no bebo desde hace cinco meses no tengo excusas de resaca, además de que me da pena no votar, no por el hecho de que mis ideales sean definidos y partidarios, sino porque todos los políticos me parecen igual de malos, pero a pesar de ello mucha gente a lo largo de muchos siglos ha muerto o han padecido penurias por conseguir este derecho que en la actualidad poseemos y se merecen al menos ese pequeño homenaje.
Dicho esto empezaré mis conclusiones, el debate fue mucho más movido que el primero, en el que se limitaron a hablar del pasado sin ofrecer propuestas ni compromisos “aunque todos sabemos dónde acaban los compromisos y las promesas de los polítocos”, pero no está de más tenerlo grabado por si llegadas las fechas de los plazos no consiguen lo propuesto.
El líder de la oposición y candidato a la presidencia Mariano Rajoy, estuvo según las estadísticas bastante por debajo de el actual presidente, Zapatero y muy por debajo del porcentaje del primer debate, acércandose las estadísticas al 50% que dan como ganador a Zapatero y el 30 % entre un 35 % y un 40 % que da por ganador del debate a Rajoy.
Fue un debate que aunque interesante me pareció de nivel barriobajero, en el que unos sacaron a pasear estadísticas de muertos durante los mandatos, y otros empezaron a contarnos cuentos de niñas como si tuviéramos dos años y emularan las fábulas de Iriarte y Samaniego, de lo que deduje que ambos políticos están completamente alejados de la realidad de la calle.
Señores, CSI como serie está muy bien, pero es eso, una serie, no hay que confundir realidad con ficción, y los delitos hay que atajarlos antes de que se cometan, no después, para luego acabar dejando libres a los criminales a los cuatro días, y no quiero recordar nombres como el de Sandra Palos y algún otro que me provoca una amargura mental que podría llegar a devorar mi ser como el veneno de víbora las células epiteliales.
Además de todo esto la descalificación verbal y la palabra mentiroso estuvo en la mente de todos y en la lengua de algunos, hecho inadmisible en dos personas supuestamente cultas y refinadas que van a representar España ante el mundo
Como en el primer debate, la recursión al pasado fue continua, y a las víctimas del terrorismo y el atentado a de hace cuatro años un tema que debió ser olvidado, o al menos obviado, ya que lo que nos importa es el futuro, el pasado lo conocemos y bien por desgracia, ya que lo llevamos grabado a fuego en los corazones y en el alma.
Dicho ésto acaberé diciendo que Zapatero bajo mi punto de vista se encargó más de buscar el voto centrista y el de los indefinidos que el de sus incondicionales, hecho que creo que le reportará una ventaja extra de la que ya partía, y de proponer cosas en plazos factibles de tiempo.
Por el contrario Rajoy se ocupó de afianzar el voto de los suyos, reafirmarse en sus ideales.
Sólo diré una cosa antes de despedirme, y es el mayor error que oí en todo el debate, lo dijo Rajoy, y es que Zapatero ganó las pasadas elecciones por el 11-M y por E.T.A. , y eso no es cierto y creo que le puede costar la presidencia. Zapatero ganó las pasadas elecciones porque los Españoles así lo decidieron, y hasta que no pasen página y acepten que perdieron hace cuatro años van a seguir perdiendo como la nacional de fútbol en las eurocopas y mundiales
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